sábado 8 de octubre de 2011

Crónica de una tenue ilusión



Empezó la quinta Eliminatoria Sudamericana rumbo a la Copa del Mundo de la Fifa, en la que se cuenta con el sistema de enfrentamiento de todos contra todos y la cuarta desde que el fixture ha permanecido inamovible. En las dos primeras, Perú derrotó en su debut a Paraguay (2 a 0 y 4 a 1), en la tercera empató (0 a 0), y ayer nuevamente se impuso (por 2 tantos a 0).

Es cierto que en el fútbol los resultados son los que importan y lo demás resulta anecdótico. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar que en los tres anteriores inicios de las Clasificatorias, se suscitaron compromisos parejos, equilibrados y luchados; a diferencia del de anoche, en que Perú aplastó a Paraguay.

La selección Incaica mantuvo el 61% del tiempo la posesión del balón y remató 15 veces al arco rival, en un encuentro en el que únicamente recibió cinco disparos. Los números son esclarecedores. Y eso no es todo, situaciones claras de gol no las tuvieron los albiazules y sí los blanquirrojos, en ocho oportunidades más allá de las dos anotaciones.

Un autopase de Guerrero, que terminó en disparo a puerta, con oportuna intervención del arquero quien lo barajó dejando un rebote lejos de los atacantes peruanos. El tiro de Farfán que chocó en un zaguero paraguayo y se fue medio metro por encima del larguero. Un gran pase de “sombrerito” de Cruzado para Pizarro, desaprovechado por éste al intentar llevarse al guardameta. Un buscapié del “loco” Vargas que Guerrero falló debajo de los tres palos. El tiro libre desde aproximadamente cuarenta metros de la portería que cobró Farfán y por mala suerte, Pizarro no alcanzó a rozar; finalmente estampado en la pierna del golero Barreto. Un remate de Vargas dentro del área grande salvado providencialmente por un defensor albiazul. El jugadón de Pizarro que se sacó de encima a dos defensores guaraníes, mientras corría en la línea del fondo por nuestro sector derecho, en su mejor intervención de la noche, en el que alcanzó a sacar un pase largo para el “loco”, quien desde un ángulo semejante al de la ocasión anterior, volvió a chutar, obteniendo la misma suerte, que significó un nuevo tiro de esquina. Por último, el contragolpe de Farfán, cuando se animó a patear al arco, aunque el esférico salió ligeramente desviado.

En síntesis, el funcionamiento individual y colectivo fue óptimo. El cancerbero Raúl Fernández no fue muy exigido y cuando se le requirió, respondió seguro y cortó pelotas áreas oportunamente. Acasiete y Rodríguez se consolidaron en la línea de cuatro defensores. Los laterales Guizasola y Yotún cumplieron y tuvieron excelentes idas y vueltas en los que acompañaron en las jugadas de ataque y regresaron para defender cuando el rival intentó salir. Cruzado ha madurado tras su paso por el fútbol de Italia y se mostró más solidario en defensa, recuperando muchas bolas. Balbín no sólo exhibió el eficiente desempeño al que nos tiene acostumbrados en marca, sino que participó del segundo gol y ahora que recuerdo, generó una ocasión en la que casi anota y que no he registrado. De los cuatro de arriba, ni hablar. Pizarro podría recibir críticas a causa de las dos oportunidades infructuosas, pero no hay que olvidar el par de centros que sirvió desde la derecha, en los que salió airado de la marca paraguaya; y de los cuales uno terminó en gol.

En conclusión, Perú ganó indiscutiblemente de manera justa y notable y dio a entender que, de la mano de Markarián, va a dar pelea en estas Eliminatorias. Razones para creer en ello hay muchas, una de ellas fue este partido. Y me chupa un huevo mi amigo el Bolsa, derrotista innato que se aferra en denostar la figura de nuestro gran entrenador Don Sergio, el mago.





Eliminatoria rumbo a Alemania 2006.




Eliminatoria rumbo a Korea-Japón 2002.

4 comentarios:

Fernando Escalante dijo...

Muy buena publicación, si bien es cierto que en las últimos cuatro enfrentamientos contra Paraguay de locales, hemos ganado 3 y empatado el restante, en esta oportunidad creo que todos hemos notado una gran mejoría en conjunto de la selección, llegando al punto de no recibir ninguna opción clara de gol, siendo nuestra defensa, el mayor punto débil, la mejoría es evidente, saludos.

Jorge F. dijo...

Se agradece la referencia a mi persona en tu entrada... me gustaría que escribas una acerca de lo sucedido el martes en Santiago :)pero una en la medida de lo posible cercana a la realidad, no una parcializada y cegada por lo que dicen los medios de prensa (con esto no quiero decir que, en ésta publicación, te hayas prestado a eso).

un saludo mi hermano

Carlos dijo...

Tú sabes que fue con cariño y buen humor :D.

Tenía preparada una entrada al respecto, pero aún no sé si deba publicarla, pues prácticamente consistía en una diatriba hacia el indignante, miserable, desafortunado y vergonzoso arbitraje de Raúl Orosco.

No se le puede echar la culpa al colegiado cuando te madrugan al minuto de juego, cuando te meten cuatro goles, cuando tu defensa es una mazamorra y cuando estrellaste cuatro tiros al poste. Sin embargo, cuatro penales no cobrados y pasar por alto la expulsión del cobarde de Medel, considero, influyen en el resultado del compromiso.

Ahora bien, las equivocaciones del juez no debieran servir para justificar una derrota, si se dieran eventualmente, pues son parte del fútbol. No obstante, los arbitrajes que perjudican a nuestro seleccionado son constantes y este Raúl Orosco ya nos había perjudicado contra Uruguay en la Copa América.

Con esto no quiero pecar de iluso: tenemos serios problemas defensivos, poca coordinadición entre líneas y se ha alcanzado a notar falta de concentración. Pese a ello mi optimismo radica en nuestro juego ofensivo (le creamos 10 situaciones claras de gol a Chile), en el trabajo serio del profesor Markarián y en el cambio de actitud de los jugadores en torno a una atmósfera positiva.

Me reafirmo en que daremos más pelea que en los últimos tres procesos (Maturana-Uribe, Autori-Ternero, y Chemo). Aunque para clasificar hay que mejorar y no poco.

Un abrazo y gracias por pasarte.

Anónimo dijo...

Markarián no puede hacer nada si los putos jugadores se siguen juergueando como han hecho toda la vida.