Hace unas horas estuve leyendo un foro de activistas antitaurinos. Por supuesto, no dejé ningún comentario allí, pues la abeja diligente jamás se detiene a libar de la flor caída. Sin embargo, querría compartir acá lo que pude apreciar.
Resulta que, en este foro, los antitaurinos (no todos son así, evidentemente) se dedican a destilar bilis contra los toreros y aficionados, haciendo gala de virtudes que oscilan entre la homofobia más ultrafascista y el disfrute patológico del dolor, pasando por el vasto terreno de la ignorancia y llegando a la cima con las incoherencias lógicas más estupefacientes que he conseguido encontrar.
Ya no sé qué suponer cuando alguno afirma que nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida mientras hace el mal en otro. ¿O sea que cuando Pablo Escobar regalaba sándwiches a los mendigos o construía casas para la gente pobre, actuaba como un canalla? O para ponerlo en su idioma, ¿cuando José Tomás donó 200 mil euros a 13 entidades como el Banco de alimentos o Payasos sin Fronteras, era una cagada lo que hacía y no servía para nada? ¿Cómo considerar a un Santo que alguna vez contestó mal a su mamá? ¿Alguien puede no hacer el mal en ningún espacio de su vida? ¿Quién determina qué es el mal y qué el bien? Y creo que acá es justo citar lo que se menciona en el blog Albayalde: Y no hay pensamiento allí donde la inteligencia se dedica a clasificar a las personas en dos bandos (progres y fachas, por ejemplo, o creyentes e infieles, buenos y degenerados) para asentar una visión maniquea del mundo desde la que justificar cualquier acto.
Los más tranquilos, por otro lado, se dedicaban a tocar el eterno cliché que los aficionados a los toros son gente que carece de empatía y de sensibilidad, sádicos en potencia y presumiblemente “psicopatones”. Pues bien, ¿cuál era la argumentación subyacente?: ninguna. Bueno: “porque yo lo digo”, “porque es obvio”, “no hace falta explicación”, “cualquiera que disfrute con eso tiene que ser necesariamente un bárbaro (incluidos Sabina, Picasso, Goya, Bizet, Hemingway, Calamaro, García Márquez y un etcétera interminable)”.
Es decir, aseguraban que no hacía falta estudiar ni investigar nada, para saber que la tauromaquia era propia de insensibles y generadora de insensibilidad. Y este es el meollo del asunto. Con esas frases hechas (me niego a llamarles argumentos) me recordaron irremediablemente a los críticos de la pornografía de hace 30 años. Las mismas necedades espetaban estos: “no es necesario ningún estudio ni investigación para darnos cuenta que la pornografía es propia de depravados y atrofia las mentes”.
No sé de dónde pueden sacar conclusiones ridículas (incluso sin conocer gente ligada al mundo del toro) como “el que disfruta del toreo no puede querer a su gato”, “los toreros golpean a sus esposas”, “los taurinos son unas bestias que maltratan a todos los seres que se les crucen”, etc. Con estas afirmaciones, lo único que se me ocurre es que estos tipos comparten con los detractores de la pornografía, esa especie de ciencia infusa o intuición rara, que les permite determinar si algo es pernicioso o produce efectos negativos, sin una disección siquiera mínima.
Y así como la mayoría de estudios científicos (no todos) demostraron que, contrario al “sentido común”, la pornografía no tenía efectos sociales indeseables; no me sorprendería (ya que conozco algunos taurófilos) que una ponderación seria demuestre que los taurinos son -por término medio- gente pacífica que ha aprendido a respetar a los animales y a no causarles daños innecesarios, siendo capaces de notar preclaras diferencias entre lo que hacen los profesionales en la plaza y el sufrimiento que otros les infringen como fin de su propia acción.
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Ya de retirada, para hacer más aguda mi reflexión, coloco dos citas.
(El libro Rojo de Mao) Quien no ha investigado, no tiene derecho a hablar. Aunque esta afirmación mía ha sido ridiculizada como empirismo estrecho, hasta la fecha no me arrepiento de haberla hecho, al contrario: sigo insistiendo en que sin haber investigado, nadie puede pretender el derecho a hablar. Hay muchos que apenas descienden de la carroza comienzan a vociferar, a lanzar opiniones, criticando esto y censurando aquello. Pero de hecho todos ellos fracasan sin excepción, porque sus comentarios o críticas que no están fundamentados en una investigación minuciosa no son más que charlatanería: Citas del presidente Mao Tse-tung, Edición de Pekín 1972, pág 244
(Eclesiástico capítulo 18, versículo 19) Antes de hablar, infórmate: la Biblia
19 comentarios:
Efectivamente, es importante relativizar y yo como abolicionista, debo reconocer que en nuestro bando hay muchos que están equivocados cuando hacen determinados análisis sobre los defensores de la tauromaquia e incluso sobre los que somos antitaurinos, pero deberás reconocer que entre los defensores de este tipo de espectáculos, también hay opiniones muy equivocadas con respecto a nosotros. Es evidente que para opinar hay que conocer, pero te cito lo que dice un buen amigo sobre este tema cuando le dicen: ¿cómo puedes estar en contra de las corridas de toros si nunca viste ninguna? Y el responde: también estoy en contra de la pena de la muerte y nunca estuve presente en una ejecución. Saludos.
Estoy de acuerdo con todo tu comentario, José Enrique. De suyo, reconozco que entre los taurófilos hay quienes tienen opiniones equivocadas, y digo más, no me sorprendería que hayan sádicos y antisociales (como los puede haber en todo grupo humano). Asimismo, entre los que están en contra de este espectáculo, también considero que hay gente selecta, respetable, tolerante, etc., como los hay miserables, interesados y partidarios de la misantropía. En otras palabras, comparto tu relativismo.
Sin embargo, EN MI EXPERIENCIA PERSONAL, he percibido que entre los activistas antitaurinos(los que se paran a protestar en las plazas, por ejemplo) no es nada difícil encontrar personas radicales, desinformadas, vulgares, violentas y dueñas de la verdad.
Por último, quiero hacer hincapié en una cosa que puede prestarse a confusiones: con la entrada únicamente quise tratar la cuestión de si, como dicen los activistas (o fundamentalistas) antitaurinos, los que van a los toros son TODOS sádicos, maltratadores, insensibles, irreflexivos, psicópatas, etc. No discuto -ahora- si está bien prohibir la tauromaquia, si al respecto los argumentos antitaurinos son mejores que los taurinos, si se trata de arte o tortura, etc., etc. POR ESE MOTIVO, tu analogía tiene un error de concepto: La pregunta debería ser, ¿cómo puedes saber que los taurófilos son todos -en resumen- malas personas, si no conoces a ninguna? Y la respuesta se volvería delirante: También sé que los que están a favor de la pena de muerte son todos -en resumen otra vez- malas personas.
Un saludo.
No es de mi atracción opinar sobre este tema, porque en serio, lo veo relativamente intrascendente para el ejercicio intelectual aplicado en el, tratado casi como ideología. Pero bien. Tu punto de vista si me interesa, pues enfocas tu entrada en la pasión con que se debate el tema, que es la que lleva a detractaciones innecesarias.
"Ya no sé qué suponer cuando alguno afirma que nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida mientras hace el mal en otro."
Los dictadores cruentos, incluso Hitler, aman su familia, quieren sus esposas; se sabe de algunos criminales que eran infieles a sus esposas y temían que estas los descubrieran. No viene al caso citar nombres, porque hasta yo, misero mortal, conocí algunos en mi país. Hombres que fueron capaces de matar sus adversarios políticos y sentir temor de que sus esposas descubrieran sus engaños. El que maniquea el análisis esta incapacitado de comprender ese ejemplo...
Yo, que encuentro despreciable eso de ponerse a matar toros en un estadio, me descubro supraemocionado cuando mi boxeador preferido le propina tremenda paliza a su contendiente. Valgan los ejemplos de fe y testimonio.
En un debate sobre el tema, al leer eso de que son subnormales los taurinos (no te niego que no me gustaría que lo fueran, pero yo no con mi boxeo...) recordé que el mismo que se preocupa por el maltrato de los animales, se mantiene indiferente y no levanta su voz ni su energía por el hambre en el mundo, ni por hacer protestas enérgicas para que caigan las dictaduras que quedan, ni se inmuta cuando, viviendo en estos caminos tercermundistas que tu y yo conocemos bien, compra un vehículo de altísimo consumo de combustible, a tal punto que adoptar dos niños es mas barato que mantener ese auto. Las personas, y aquí viene mi crítica para ustedes los adoradores y críticos de la tauromaquia, tienden a construirse una realidad emocional de la cual sostenerse, sentirse mejores personas que lo que eran días atrás, o por darle un sentido a su vida, etc.
Y recuerda que cuando hago esa pequeñísima observación crítica no te la hago a ti, sino a los que leen el comentario, es absolutamente intelectual, no personal. Por cierto, que bien me quedó lo de intelectual...
Un saludo que ya me estoy perdiendo y no quiero releer lo que he escrito.
Nada de molestias.
Gracias.
Hola Soy. Estoy básicamente de acuerdo con la primera parte de tu comentario. Respecto a la segunda, antes que nada aclarar una cosa: esta entrada concierne a un punto muy concreto y la he tratado de abordar con la mayor objetividad posible, dejando de lado mis preferencias personales. Igual como hubiese hecho si se tratara de los fanáticos del boxeo (yo no suelo ver box, salvo cuando pelea Kina Malpartida, y me gusta que gane, sin que le propine una tremenda paliza a su contrincante necesariamente).
Y ahora, permíteme discrepar un poco. Para ser justo, quisiera decir que se suele cometer una falacia contra quienes se preocupan por el bienestar animal –incluso contra los activistas-. Siempre habrá cosas más importantes que otras, pero eso no quiere decir que no haya que preocuparse por las menos importantes. Por lo que la defensa de los animales me parece una causa noble, independientemente de que con esa energía y tiempo se podrían organizar movimientos a favor de los niños desnutridos de África. El problema radica cuando la empatía para con los animales se manifiesta en la medida que se demuestra desprecio hacia la humanidad, o como lo único trascendente. Con esto no pretendo generalizar, pues esa desesperada necesidad de estereotipar, de la que otros son víctimas, me es ajena.
Por último, no veo nada reprochable en construir una realidad emocional de la cual sostenerse para sentirse mejores personas sí en las acusaciones infundadas, en la estigmatización criminalizadora, el ataque gratuito y la intolerancia al pugnar por los propios ideales.
Saludos.
Carlitox,
Que bueno que nuevamente salga este tema a colación, pues la última vez el necesario debate quedó frustrado. Como respondí en aquella oportunidad, no pienso que las dos posiciones sean totalmente excluyentes. Desafortunadamente para comentar este post voy a necesitar de tiempo ya que mi “coyuntura” actual (Ah palabreja esta que me cansé de usar durante mi izquierdismo juvenil) me tiene por otros derroteros, pero me comprometo a escribilo ya que es un asunto que considero importante por todas las connotaciones que implica. Espero sinceramente que Mariana se encuentre mejor de salud.
Soy…
Estimado soy… le agradezco el haberme mencionado como merecedor de una estatuilla de los Premios Cabra, pero debo a manifestarle que aun no me siento merecedor de ese tan preciado premio. Quizá aspire a uno cuando sea más grande. También por subirme al pedestal de los lúcidos en contra de todas las recomendaciones de los sabios, brujos y amigos.
Un abrazo a los dos.
carlitox
"El problema radica cuando la empatía para con los animales se manifiesta en la medida que se demuestra desprecio hacia la humanidad, o como lo único trascendente."
Pero hijo de Dios, estamos diciendo lo mismo... claro, yo cuido de usar la frase "desprecio por la humanidad" que bien podría ser "desprecio por la humanidad opuesta a sus consideraciones".
No he dicho que apoyarse en una construcción de la realidad sea algo malo, sólo que esas construcciones tienden al maniqueo del pensamiento.
"No odies a tu enemigo que te afectará el criterio" En eso se resume parte del fondo de tu entrada ¿Cómo no estar de acuerdo?
Un saludo.
PD. Gracias Lucho. Feliz año.
Ah, y yo también tuve las energías izquierdistas encima... jeje.
Don Lucho,
Será interesante leer su opinión respecto a la posibilidad de la no exclusión de ambas posiciones. No se preocupe y tómese el tiempo que sea necesario para presentar su manifiesto (nada más no lo vaya a olvidar). Respecto al Premio Cabra, aún no hemos creado esa categoría (al comentarista más perspicaz), pero no deje de aspirar a él cuando sea más grande. Sería un honor tenerlo en la lista de nominación.
Soy…
Lo que pasa es que tú antes dijiste el mismo que se preocupa por el maltrato de los animales, se mantiene indiferente y no levanta su voz ni su energía por el hambre en el mundo, ni por hacer protestas enérgicas para que caigan las dictaduras que quedan
Y yo no creo que eso sea válido para todos los que se preocupan por el maltrato de los animales –ni siquiera para todos los activistas-.
En lo demás estamos de acuerdo. Me parece bastante pertinente tu aclaración de “bien podría ser “desprecio por la humanidad opuesta a sus consideraciones””.
Buena también la frase de “No odies a tu enemigo que te afectará el criterio”.
Un abrazo a los dos.
carlitox
Es que si lees la frase aislada PARECE que digo literalmente eso que citas. Sería una opinión sectaria (recordando mi izquierdismo)y maniquea.
El tema taurino o cualquiera de sus aristas no puedo tratarlo con más profundidad del que he comentado en tu blog, porque desde aquí, desde mí eje de referencia ubicado donde no se despierta emoción alguna, me permite decir que hablamos únicamente del gusto por esa tradición.
Un saludo.
Todos me conocen: Soy antitaurino por convicción, por sentimiento, por coherencia conmigo mismo. Me consta y sé que podemos confiar el uno en el otro a pesar de unas pequeñas diferencias. ¡Y en eso radica lo importante de la Persona!: Considerar "pequeñas" diferencias todo aquello que se puede defender con argumentos de peso.
Es por eso que yo, desde mi humilde opinión (y siempre con la posibilidad de estar equivocado), considero que viertes en tu post la misma bilis que criticas jejejeje.
Sirva esto como más como un saludo de nuevo año al pasar por aquí y comprobar que ciertas cosas nunca cambian. (Tal vez, afortunadamente) XD
Un abrazo, amigo.
Soy:
Es que si lees la frase aislada PARECE que digo literalmente eso que citas. Sería una opinión sectaria (recordando mi izquierdismo)y maniquea.
¿Y ahora por qué relacionar sectarismo con izquierdismo? xD
Siesp:
desde mi humilde opinión (y siempre con la posibilidad de estar equivocado), considero que viertes en tu post la misma bilis que criticas
Tienes razón en el sentido en el que no los describo como tiernas muñecas y más bien digo que "espetan necedades", "sacan ridículas conclusiones", "las incoherencias lógicas estupefacientes", etc. Exactamente como podría referirme a la iglesia Católica, a ciertos políticos, o a ciertas filosofías. SIN EMBARGO, a diferencia de los antitaurinos de este foro (cuya dirección no cito para no hacer publicidad), yo hago referencia a COSAS CONCRETAS y no hablo con CREDOS. He tratado de utilizar preguntas simples, que -aparentemente- desmantelan escenarios comunes inverosímiles. Sutiles diferencias (como las que podemos tener nosotros xD).
Un abrazo para los dos.
Viejo Carlos feliz año atrasado maestro!!
Ahora que anda con el tema de las corridas y demás, resuelvame ahí de brevedad una cuestión,¿afecta la vida de los toros "de lidia" la supresión de la tauromaquia? digo, ¿se extinguirían dado que los preparan únicamente para corridas? Bue, siendo así enorme autogol se están metiendo los antitaurinos.
Acá la cuestión de los toros va de salida. No hay recambio generacional en la afición a los toros, y no le pongo veinte, o veinticinco años para que las corralejas las cierren definitivamente por falta de afición "fresca".
No siendo más, abrazo y que la pase bueno este año.
Dalerojo-Col.
Hola amigo DaleRojo.
Lo que comenta que ocurre en Colombia, también pasa en Perú. Los que luchan por la abolición de la fiesta, de alguna manera pierden su tiempo, dado que ya se vislumbra su “muerte natural” de acá a veinte años (buen cálculo, creo que máximo veinte años) por, como dice, la falta de recambio generacional de la afición (frase futbolera, jeje).
Respecto a su pregunta, por supuesto que se extinguirían los toros de lidia. No imagino que alguien quiera gastar tiempo y dinero criando una raza –producto de un minucioso proceso de selección y de manipulación artificial- que luego no va a poder vender, porque no habría nadie interesado en comprar los toros (en los países donde no hay corridas, como Chile, Argentina, Brasil, etc., no hay toros bravos).
Pero trasciendo a la pregunta (aunque esto no tenga que ver con el tema del post). Si nos ponemos a pensar desde las sensaciones afectivas de los animales no humanos y no desde nuestros pensamientos, pocos animales tienen una vida más cómoda que la que tiene el toro de lidia.
Los herbívoros suelen llevar una vida angustiante, huyendo de sus depredadores y la principal causa de sus muertes es ser devorado por estos. Los carnívoros, a contrario sensu, suelen morir de hambre y su vida se torna angustiante por la búsqueda constante de comida que requieren para su supervivencia. Ambos pueden morir por las heridas que les queden producto de luchas contra sus congéneres u otros animales. Los toros de lidia, en cambio, viven tranquilos cinco años en semi libertad, disponen de todo el alimento que quieran y no tienen enemigos. La parte fea es que, en su último día, deben entrar en una pelea de veinte minutos, para la que están fisiológicamente preparados, que no es más dolorosa que las que tendrían que enfrentar frecuentemente si vivieran una vida salvaje (contra otros toros bravos y contra carnívoros). Y aún así, cabe la posibilidad de que sean indultados y se la pasen follando vacas hasta morir.
En conclusión, como la vida de un toro de lidia resulta más aceptable que la vida de la escandalosa mayoría de animales no humanos, si no existiera la tauromaquia, al crearla se aumentaría el bienestar promedio de los animales. El tema pasa que para darnos cuenta de esto hace falta “cabeza fría” y dejar de lado huevadas como la cosmovisión sentimentalista alimentada por Disney y la insensata pretensión de universalizar los propios sentimientos de compasión, cuando estos son propios de un contexto espacio-temporal y socialmente inducidos.
Un abrazo y ojalá que el América vuelva a primera para el 2013 (si el mundo no se acaba). ¡Que tenga un gran año!
"¿Y ahora por qué relacionar sectarismo con izquierdismo? xD"
Me estás haciendo trampa... No lo relaciono; el izquierdismo que aun quedaba en los 80s utilizaba constantemente la palabra sectario o sectarismo, como parte de su retórica. Es un parentesís cargado de humor, pues si existe algo de "izquierda liberal" en nuestra América Latina creo sintonizar con ella.
Pero en fin, una trampita para entrar en debates ideológicos... muy propio de esta pequeña burguesía intelectual latina.
Jeje.
Un saludo.
"Los herbívoros suelen llevar una vida angustiante, huyendo de sus depredadores y la principal causa de sus muertes es ser devorado por estos."
¿Desde cual perspectiva dices que su vida es angustiante?
Podriamos decir algo parecido de un animal humano (términos que no me agradan) digamos que un niño del país más pobre de América, Haití, lleva una vida miserable y angustiante, justifica esto prepararlo, sacarlo de ese estado de miseria,ponerlo a comer, formarlo militarmente y enviarlo a morir o sobrevivir a la guerra, en beneficio del gran pais del norte. Los gustos y preferencias, aun sean tradiciones, no debemos confundirlos con racionalidad.
Un saludo.
¿Desde cual perspectiva dices que su vida es angustiante?
Desde la de ellos. No pueden estar tranquilos y viven en alerta constante, porque en cualquier momento aparece su depredador y se los come.
justifica esto prepararlo, sacarlo de ese estado de miseria,ponerlo a comer, formarlo militarmente y enviarlo a morir o sobrevivir a la guerra
Para completar la analogía debiste mencionar que la esperanza de vida de ese niño era menor en Haití que en el otro lugar, donde lo preparaban para la guerra. Bajo esas condiciones, aumentando su bienestar en el segundo escenario, no creo que la situación nos parezca nefasta.
Sea como fuere, la analogía es bastante desigual. A esos hombres de Haití les puedes enseñar a hacer sumas y a leer. A diferencia de los toros de lidia, tienen consciencia de muerte. Experimentan el ir a la guerra e incluso la preparación militar como el probable preludio de un trágico desenlace. Es decir, a diferencia del toro que vive a cuerpo de rey antes de ser transportado a la plaza, y que desconoce lo que ocurrirá ahí, los hombres ya se sentirán vulnerables. Por eso probablemente serán ellos los que no querrían elegir ese cambio.
Así de claras las cosas.
Saludos.
Carlos, me parece genial tu estilo para interesarnos al presentar este tema en el que tanta bilis se destila, aunque la mayoría no lo conoce a fondo y aparte de gritar contra la fiesta brava, porque es una corriente para aparentar ser de nobles sentimientos, no mueven un dedo ni para limpiar la caca de su perro. No creo que la tauromaquia vaya a desaparecer en 20, ni en 30 años. Mira lo que pasó en Ecuador. Correa incluyó en su referendum de mayo pasado, de manera tendenciosa y dentro de un paquete de 10 preguntas, una para acabar con la lidia, sin embargo lo que ha conseguido es un resurgimiento de la afición. Colombia, Perú y México siguen realizando también centenares de festejos durante el año en los que el toro es el principal protagonista y el pueblo un permanente cultor.
Para mantener el cliché izquierdista de los distinguidos comentaristas y evocando mi cuarto lustro de vida, recordaré como Vallejo que todo acto o voz genial viene del pueblo y va hacia él. La Fiesta brava es la fiesta del pueblo.
Haravicu, espero que tus pronósticos sean acertados. Hay quienes piensan que con los últimos acontecimientos se le está dando aliento a un moribundo. Seremos testigos de lo que ocurra. Mientras tanto, eso de corridas a la portuguesa, no resultan ni un premio consuelo para los abolicionistas de corazón,ya que las consideran más crueles. Yo nunca he estado en una y espero no estar jamás.
Un abrazo.
Pienso que la solución Salomónica para solucionar este conflicto seria el de habilitar un tendido a las vacas.
Sigo documentándome sobre la fiesta brava para emitir el comentario prometido.
Estaremos a la espera, entonces. Te recomiendo esta serie de entradas:
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2011/07/con-divisa-verde-y-oro-reposicion.html
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